que
vienen y van
desgarrando,
rompiendo,
empujando,
abriendo
un camino
en
medio del mar.
Y
del calor al frío,
del
sopor al llanto
y de
la niebla,
a
una luz cegadora.
El
pez sale del mar,
se
retuerce,
se ahoga,
llora…
y empieza
a respirar
fuera
del agua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.