miércoles, 25 de septiembre de 2013

Llegar



 Las olas en el vientre
 que vienen y van
 desgarrando,
 rompiendo,
 empujando,
 abriendo un camino
 en medio del mar.

 Y del calor al frío,
 del sopor al llanto
 y de la niebla,
 a una luz cegadora.

 El pez sale del mar,
 se retuerce,
 se ahoga,
 llora…
 y empieza a respirar
 fuera del agua.







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