y yo me lleno de charcos
y me van brotando
ramitas verdes por las orejas
por la boca, la nariz,
por todo el cuerpo.
y de los pies alados,
de sus dedos,
unas raíces que se hunden
en la tierra húmeda.
y que me atan,
definitivamente al suelo
Todas las mañanas
y las noches también
rodean mi tronco unos abrazos,
lo llenan de besos,
graban sus nombres a arañazos
y permanecen a mi lado
regalándome sus vidas
hasta se tengan que ir.
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